Seguimos dando caña desde Azpilagaña

jueves 9 de julio de 2009

Día 3: concierto de Sin Dirección

Ayer tocaba día de concierto, el primero que veo en lo que llevamos de fiestas. Se trata del grupo de un amigo de mi hermano, Dani, que toca la guitarra en el grupo Sin dirección. Fui con mi amigo Grau, prometiéndole que le gustaría y que no sería una embarcada de las mías (como los conciertos de raperos). Lo cierto es que estuvimos a gusto, la música estuvo bien y nos echamos unas risas con mi hermano, mi primo y un amigo de ambos. Además bebimos un katxi de whisky cola por la patilla y unos vinitos ricos ricos por poco dinero.

Luego, después del concierto nos reenganchamos con la salida de las peñas y encontramos a todos los que habían ido a los toros. Esta vez llevaban otros gorros distintos que el primer día, pero igual de graciosos. Habría que hacer una exposición de gorros que se usan en sanfermines. Si me acuerdo, sacaré fotos y haré un montajillo para que los veáis.

Y luego, seguir bebiendo, seguir bebiendo, pero sin pasarme. Y ayer no me entró el sueño, lo cual es un logro, porque los días anteriores me dormía hasta en las esquinas y de pie.

A eso de las 4.30 o por ahí desaparecí... Magia potagia.

miércoles 8 de julio de 2009

Día 2: Toros

Ayer tuvo lugar la primera corrida de la Feria de este año. Toros de Alcurrucén para ser toreados por Miguel Tendero, Luis Bolívar y Cortés. La verdad es que no fue muy buena. Los toros fueron más bien mansos y embestían ni a tiros. Pero eso, como bien sabemos, no es problema cuando ves los toros en sol y rodeado de una peña. En este caso, Oberena, que es a la que pertenecen cuatro de mis amigos. Este año, por el desafortunado accidente de Rapo, yo pude presenciar la corrida.

Aunque lo mejor de la tarde, sin duda fue la gran merienda que preparó Llorente por un lado y alguno más por el otro. Pochas, caracoles y lomo con pimientos. Todo ello regado con sangría y latas de cerveza. Todo estaba buenísimo y la compañía mejor todavía. Lo gracioso también de la tarde fue la colección de gorros que llevamos para presenciar la corrida. A cada cual más hortera.

Y ese fue mi día, porque la verdad es que a eso de la 1, ya totalmente derrengado, me retiré para casa. ¿Me estaré volviendo mayor? También es verdad que del día 6 al 7 sólo había dormido unas cuatro horas y eso no hay cuerpo que lo soporte mucho tiempo. Hoy descansaré bien bien, para disfrutar los sanfermines de noche. Hasta el día 3!

martes 7 de julio de 2009

Día 1: La fiesta estalló

Recordando a Hemingway en el 50º aniversario de su última visita a nuestra ciudad podría citar una de sus frases más repetidas sacadas de su libro 'The sun also rises', "Y a las 12 del mediodía, la fiesta estalló".

Y allí estábamos nosotros para no perdérnoslo. A las 9.30 puntuales como el chófer de Isabel II llegamos al Tip top de la Avenida Zaragoza dispuestos a dar buena cuenta de unos almuercicos dignos del Arilla o del Etxebe cuando salimos de Marengo o Vaivén a eso de las 6.30 de la mañana. Comimos cada uno lo que eligió de la suculenta carta: huevos que no faltaron, lomo, pechugas de pollo, jamoncito rico, tomate, arroz... Y a eso de las 11.15, un poco tarde esta vez, nos dirigimos al centro.

Cuatro amigos fueron más lanzados que nosotros y se metieron en el meollo de la fiesta, en la Plaza del Ayuntamiento, que notó este año la crisis en forma de huecos para poder acceder. Me dijeron los amigos que este año estaba más fácil que nunca.

Luego, cuando la fiesta estalló y se descorcharon las botellas, hicimos un ejercicio de jugador de Paintball e intentamos esquivar todo lo que nos lanzaban los críos y no tan críos, desde kalimotxo, champán, hasta harina... un poco de todo.

La primera etapa del día fue el Okapi, habitual punto de encuentro de todos los años. Es lo mejor quedar en un sitio concreto cuando se sabe que es probable que se pierda todo el mundo por el camino. Allí nos hicimos unas cuantas fotos de alegría, jolgorio e inicio de la fiesta y luego nos encaminamos hacia Jarauta, sede de casi todas las peñas, haciendo parada y posta, eso sí, en todas las tiendas en las que se vendían litronas y kalimotxo.

Después llegamos a la Peña Alegría y nos cocimos un poco en esa sauna llamada engañosamente peña Alegría. Allí me encontré con el primo más famoso que tengo, el auténtico CR7, Cesar Cruchaga y echamos una cervecilla a la salud de la familia.

De allí a la Peña Oberena, con su simpatiquísima camarera Luzi, trabajando a todo trapo. Y ahí se borran los recuerdos horarios. El espacio-tiempo se aletera a partir de este punto. Debimos llegar hacia las 3 de la tarde a Oberena y estar allí hasta las 5 ó 6.

Luego, me tocó escapada durante alguna horita, pues llegaban desde Zaragoza unas amigas y un caballero como yo les tenía que acompañar en una ciudad para ellas desconocida. Fui a la tómbola, compré varios boletos y para un premio bueno que me toca, una botellica de vino, se la bebieron los amigos del primo de la chica de Zaragoza. Y encima era un crianza!!!
Creo que a eso de las 7 o por ahí me rencontré con los amigos de la cuadrilla y continué la juerga con ellos.

Habréis notado que sólo he comentado una ingesta de comida, la del almuerzo. Pues bien, también comí, a eso de las 16.30 y un kebab en la calle de la peña Oberena. Y luego no cené nada nada nada y bebí mucho, mucho, mucho.

Fotos, piropos, cerveza, kalimotxo, mojito, abrazos, besos, saludos, gritos, voz rota, camiseta sucia, ¿mi monedero, dónde está mi monedero?, deber dinero, seguir bebiendo, perder amigos, reencontrarlos, volverlos a perder, casa, cama, quitar ropa sucia, levantarse deshidratado, mirar fotos... Día 2.

viernes 3 de julio de 2009

¿Qué vida vivirías?


El jueves de hace una semana moría Michael Jackson (agosto 1958-junio 2009), apodado por muchos como "El rey del Pop". El caso es que en el momento de su fallecimiento contaba con 50 años de edad. Los mismos años con los que murió Errol Flynn (1909-1959), un actor que hizo las delicias de todos durante los primeros años del siglo XX.

El mero hecho de la coincidencia de la edad del fallecimiento y el que ambos alcanzaran una fama a nivel mundial, me hace plantearme varias cosas y ver cuál sería la vida que quisiera vivir. Es evidente, en sus biografías, que ambos tuvieron muchas luces y también muchas sombras a lo largo de su medio siglo de existencia.

Michael Jackson tuvo escándalos de pederastia, mientras que Errol Flynn también fue acusado de delitos sexuales, de violación, en concreto. Según la wikipedia, "lo cierto es que su vida privada fue un continuo de escándalos de faldas, pleitos, bullangeríos disipados y persecución de acreedores".

Michael Jackson no supo digerir su fama del todo bien y se fue encerrando cada vez más en una burbuja y encerrando, asimismo, a la gente que vivía con él, como sus hijos. A éstos no les dejaba relacionarse con otros críos y les protegía excesivamente. Habitó en el rancho de Neverland y se encerró en su mundo, muy cercano a la infancia que había perdido por haber actuado desde muy pequeño con sus hermanos en los Jackson Five.

Por otra parte, Errol Flynn se dedicó a vivir la vida hasta sus últimos límites y abusó de todo lo que ésta le proporcionaba. Según la wiki, "el joven Flynn, enemigo de la disciplina y de lo estructural no aceptó la convocatoria y se dedicó a viajar por los cinco continentes y a ejercer los más diversos oficios (buscador de oro, de perlas, friegaplatos de restaurante, mozo, fontanero, etc.)".

Ambos indisciplinados, ambos geniales, pero los dos acabaron muy mal. Se cuenta que Michael Jackson estaba medio calvo y que pesaba tan solo 50 kilos cuando lo encontraron muerto. Un auténtico deshecho. Lo mismo que Errol Flynn que, a finales de los 50, ya estaba minado física, económica y espiritualmente, corrompido por los excesos con las drogas, el sexo y el alcohol y se retiró prácticamente en la ruina y acuciado por el fisco.

¿Qué vida viviríais? ¿La del aventurero, follador incansable y amante del hedonismo y la libertad individual, aunque alcohólico, malhumorado, caótico y arisco; o la de Michael Jackson, soñador, innovador, genio y figura, pero 'amante de los niños', autista a su manera y obsesionado con la eterna juventud?

Está claro que ningún plan de vida cabal contempla morir a los 50 después de una vida de excesos, pero yo extraería parte de cada uno, me quedaría con lo mejor y separaría las pepitas de oro del resto de la arena. De Michael Jackson me quedo con su enorme creatividad, mientras que de Errol Flynn me quedo con su idea de libertad sin cortapisas, de irresistible seductor y de trabajar para vivir y no vivir para trabajar.