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jueves 26 de marzo de 2009

Técnicas para meter fichas. Capítulo 2: la piruleta

Hola, hola, mis fieles seguidores.
En el primer capítulo de esta serie aprendisteis de un maestro la técnica de dejar olvidado algo "por casualidad" en el asiento del copiloto de un coche cuando se va a montar una chica que os gusta en él.

Pues bien, ahora viene ¡la técnica de la piruleta! ¿En qué consiste? Os preguntaréis. Seguro que ya la habéis visto poner en práctica y, desgraciadamente, no es una invención mía. El filón lo descubrí cuando frecuentábamos en bar El Marrano, de la calle San Nicolás de Pamplona. Allí, con cada cubata que pedías, te ofrecían una piruleta.

A mi me gustan mucho los dulces, pero a la noche no tanto y decidí regalarlas altruistamente a las chicas de buen ver que estuviesen cerca de mí. Me parece una muy buena táctica para romper el hielo y generar una divertida conversación.
-¡Hola! Te regalo una piruleta.

*Contestaciones posibles: Gracias. No, gracias. ¿Por qué me regalas una piruleta?, o incluso ¿Cómo te llamas?

La respuesta a esta pregunta es fácil: -Para endulzarte un poco la noche. -A nadie le amarga un dulce. Estas están probadas con la técnica ensayo-error y han dado buenos resultados.

Falta por experimentar algunas respuestas: -Es de fresa como tus besos -Es para untarla en el cubata, ¡pruébalo! Con estas frases es más que posible una patada por parte de la chica.

Una vez, y esto ya lo sabe quien me conoce, compré unas piruletas con forma de pitufo..... Y se me secó la imaginación. No sabía qué frase añadir al regalo. Muy mal. Las mejores piruletas, las tradicionales.

Y aquí acaba la master class de Paperboy. Que la disfruten. Ahhh que ricaaaa, maaaa!!!!

martes 24 de marzo de 2009

Tuenti-Facebook

Tuenti, Facebook, Hi5, My space... Todos estos nombres corresponden a redes sociales que todos vosotros me imagino que conoceréis.

La primera vez que me invitaron a hacerme del Facebook lo rechacé, pensando que era spam. Pero cuando empecé a ver unas cinco o seis invitaciones en mi cuenta de correo electrónico comencé a tenerlo en cuenta y la curiosidad me llevó a suscribirme a Facebook.

De Tuenti soy de hace bien poco, cuando me agregó mi hermano por invitación y realmente me está dando muchas sorpresas.

Es curioso. ¡He calculado la media de edad de mi Tuenti y me sale la asombrosa cifra de 22,9 años! Resulta que entre mis contactos están metidos mis primos más pequeños, de 15 y 18 años, la becaria de mi curro, de 22 y alguna que otra chica jovencilla que he conocido últimamente en la tierra con nombre de vino.

En Facebook no he calculado la edad media, porque tengo muchísimos contactos más (en Tuenti unos 18 y en Facebook 107), pero me saldrá bastante más alta. Sobre todo porque están mis primas mayores, mucha gente que conocí en la carrera, gente del trabajo actual y anteriores, del colegio, etc.

En estas redes sociales se da una cosa curiosa. Imagina que tu hermano tiene arrejuntado a tu primo y tu no. Pues entonces, deja de ser tu primo y se convierte en "amigo de amigo", cuando tu hermano es tu hermano y no tu amigo y tu primo, tu primo. Puedes tener agregada a tu mismísima madre, que te aparecerá como una amiga tuya.

Y también me ha pasado otra cosa curiosa. Me reencontré con una compañera de universidad por casualidad después de mucho tiempo y nos hicimos una foto. Le dije que la colgaría en el Facebook y le pregunté: "¿Somos amigos en el facebook?". Pregunta absurda pero con cierto sentido. También puede pasar que haya algún amigo del tuenti o facebook que no lo sean en la vida real. Una vez, hablando con mis colegas les pregunté: "¿Conocéis a una tal xx que tenemos todos agregados en el facebook? -No, ni puta idea -respondió uno. -Pues yo tampoco sé quién es -respondió el otro".

Reconozco que ha habido y hay momentos en los que estoy bastante enganchado a estas redes. Sobre todo, cuando mandas mensajitos y esperas a que te respondan. A veces con tiempo libre también aprovechas para junar las fotos que cuelgan tus amigo/as favorito/as.

¿Qué podéis contar vosotros de las redes sociales? ¿Os dan mucho juego?

sábado 21 de marzo de 2009

Cotizando a la baja

Miras el cubata. Sabes que te va a hacer sentirte peor al día siguiente. Pero lo tomas, no puedes evitarlo. Al tu lado tienes una chica guapa. Hablas con ella, comentas la noche, te escamoteas un rato de tus amigos. Sigue la noche. Hablas con la chica que te realmente te gusta. Le pides el móvil, te lo da. Ha sido fácil. Sigues con los amigos un rato. Encienden las luces del bar. Todo se acaba, se muere en esa parte de la ciudad. Hay que migrar como grullas. Sigues el camino que ya te sabes de memoria. Son muchos fines de semana yendo al mismo sitio. El camino se hace largo. La discoteca es la más alejada de las dos.

Llegas al fin a la discoteca. Pagas la entrada. ¿Más cara que la última vez que fuiste? Hace mucho que no has ido a esa discoteca, pero no ha cambiado nada. Bajas. No pagas guardarropa, para la mierda de jersey que llevas, ¿para qué? No merece la pena. ¿Hay plan? ¿No hay plan? Pides el cubata. Te lo has ganado pagando la entrada. Tienes que disfrutarlo y vigilarlo, para que no te lo roben. Hay mucho gorrón suelto. Rastreas la pista de baile. Nadie conocido. ¿Nadie? Bueno, nadie no. Encuentras la chica que te gusta, que ha hablado contigo, a la que le has pedido el móvil. Vuelves a hablar con ella. Precavido, no sabes qué intenciones tiene. Educado, precavido, simpático. Vuelves con tus amigos. El cubata ya está a la mitad. Sigues observando y ¿qué descubres? Sí es la chica que te gusta, pero está con otro. En actitud cariñosa. Besándose. Se acabó el juego. Game Over.