Día 1: La fiesta estalló
Y allí estábamos nosotros para no perdérnoslo. A las 9.30 puntuales como el chófer de Isabel II llegamos al Tip top de la Avenida Zaragoza dispuestos a dar buena cuenta de unos almuercicos dignos del Arilla o del Etxebe cuando salimos de Marengo o Vaivén a eso de las 6.30 de la mañana. Comimos cada uno lo que eligió de la suculenta carta: huevos que no faltaron, lomo, pechugas de pollo, jamoncito rico, tomate, arroz... Y a eso de las 11.15, un poco tarde esta vez, nos dirigimos al centro.
Cuatro amigos fueron más lanzados que nosotros y se metieron en el meollo de la fiesta, en la Plaza del Ayuntamiento, que notó este año la crisis en forma de huecos para poder acceder. Me dijeron los amigos que este año estaba más fácil que nunca.
Luego, cuando la fiesta estalló y se descorcharon las botellas, hicimos un ejercicio de jugador de Paintball e intentamos esquivar todo lo que nos lanzaban los críos y no tan críos, desde kalimotxo, champán, hasta harina... un poco de todo.
La primera etapa del día fue el Okapi, habitual punto de encuentro de todos los años. Es lo mejor quedar en un sitio concreto cuando se sabe que es probable que se pierda todo el mundo por el camino. Allí nos hicimos unas cuantas fotos de alegría, jolgorio e inicio de la fiesta y luego nos encaminamos hacia Jarauta, sede de casi todas las peñas, haciendo parada y posta, eso sí, en todas las tiendas en las que se vendían litronas y kalimotxo.
Después llegamos a la Peña Alegría y nos cocimos un poco en esa sauna llamada engañosamente peña Alegría. Allí me encontré con el primo más famoso que tengo, el auténtico CR7, Cesar Cruchaga y echamos una cervecilla a la salud de la familia.
De allí a la Peña Oberena, con su simpatiquísima camarera Luzi, trabajando a todo trapo. Y ahí se borran los recuerdos horarios. El espacio-tiempo se aletera a partir de este punto. Debimos llegar hacia las 3 de la tarde a Oberena y estar allí hasta las 5 ó 6.
Luego, me tocó escapada durante alguna horita, pues llegaban desde Zaragoza unas amigas y un caballero como yo les tenía que acompañar en una ciudad para ellas desconocida. Fui a la tómbola, compré varios boletos y para un premio bueno que me toca, una botellica de vino, se la bebieron los amigos del primo de la chica de Zaragoza. Y encima era un crianza!!!
Creo que a eso de las 7 o por ahí me rencontré con los amigos de la cuadrilla y continué la juerga con ellos.
Habréis notado que sólo he comentado una ingesta de comida, la del almuerzo. Pues bien, también comí, a eso de las 16.30 y un kebab en la calle de la peña Oberena. Y luego no cené nada nada nada y bebí mucho, mucho, mucho.
Fotos, piropos, cerveza, kalimotxo, mojito, abrazos, besos, saludos, gritos, voz rota, camiseta sucia, ¿mi monedero, dónde está mi monedero?, deber dinero, seguir bebiendo, perder amigos, reencontrarlos, volverlos a perder, casa, cama, quitar ropa sucia, levantarse deshidratado, mirar fotos... Día 2.

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